John Ford y Howard Hawks. Dos visiones del Western clásico
Si hay dos figuras clave en el Western clásico, esas son John Ford y Howard Hawks. Con sensibilidades y planteamientos diferentes, ambos directores firmaron algunas de las 5 mejores películas del Oeste. Hablamos de John Ford y Howard Hawks y de sus diferentes visiones del Western clásico.
Ambos están entre los cinco directores imprescindibles del cine clásico del Oeste. Si Ford elevó el western a una dimensión casi épica y mitológica, Hawks lo convirtió en un escenario más para explorar la ética del grupo, la camaradería y el comportamiento humano. Mientras que Ford filma el Oeste como una elegía sobre lo que se pierde, Hawks lo rueda como un espacio donde lo importante es cómo se vive y se actúa en el presente. En ese contraste reside una de las tensiones más ricas del cine clásico americano.
Una comparativa
El western fordiano está ligado a la construcción de una mitología nacional, donde el paisaje y la comunidad adquieren gran protagonismo. Hay multitud de ejemplos memorables, en los que el director configura los escenarios del Oeste como un espacio de fundación histórica. Películas tales como La Diligencia (1939), Pasión de los fuertes (1946), Fort Apache (1948), La Legión Invencible (1949), Centauros del Desierto (1956), Dos Cabalgan Juntos (1961) o El Hombre que mató a Liberty Valance (1962). Todas ellas están pobladas por héroes trágicos y comunidades en formación que funcionan como símbolos de la nación americana.
Son muchos menos los Westerns que hizo Howard Hawks pero cuando se adentra en el género, lo hace desde una perspectiva más pragmática y humanista. Sus Westerns —Río Rojo (1948), Rio Bravo (1959), El Dorado (1966) o Rio Lobo (1970)— se centran menos en el mito fundacional y más en la dinámica de los personajes. Para Hawks, lo importante no es tanto la construcción de una épica nacional como el comportamiento de los individuos dentro de un grupo.
Ambos cineastas compartieron un elemento común más allá del uso de actores míticos: la exploración del heroísmo individual y colectivo. Sin embargo, sus aproximaciones al género divergen en aspectos clave: la estructura narrativa, el estilo visual, la concepción del héroe y la forma de entender el conflicto dramático. Donde Ford mira hacia la historia y el pasado, Hawks mira hacia el presente de sus personajes.
La estructura narrativa
Uno de los aspectos más reveladores al comparar a Ford y Hawks es la estructura narrativa de sus películas.
1. Ford y el relato fundacional
En el cine de Ford, la narración suele organizarse como una historia de los orígenes. Sus películas tienden a narrar momentos decisivos de una comunidad o en la consolidación de una moral colectiva.
En La Diligencia, el viaje reúne a personajes de diferentes clases sociales que atraviesan un territorio hostil. La película funciona como una metáfora del proceso de civilización del Oeste. A lo largo del trayecto, los personajes aprenden a convivir y a superar sus prejuicios.
En Centauros del Desierto, la estructura se organiza como un viaje introspectivo. Aunque Ethan Edwards busca obsesivamente durante años a su sobrina secuestrada por los comanches, el proceso es más una exploración de la violencia, del odio y del racismo latente en el propio protagonista.
Ford utiliza la estructura narrativa para construir esta clase de mitos. Sus historias suelen abarcar largos periodos de tiempo o acontecimientos decisivos, lo que confiere a sus películas una dimensión histórica y épica.
2. Hawks y el drama de situación
Hawks, en cambio, prefiere estructuras narrativas más cerradas y concentradas.
Rio Bravo es el ejemplo paradigmático. La película se centra en la defensa de una cárcel por parte de un pequeño grupo de hombres frente a una banda criminal. La historia se desarrolla casi en tiempo real y en un espacio relativamente limitado.
Este modelo narrativo se repite en otras obras: El Dorado y Rio Lobo presentan estructuras similares basadas en grupos de personajes que resisten un asedio o se enfrentan a un enemigo común.
Para Hawks, la narrativa no está al servicio del mito, sino del comportamiento humano. Lo importante no es el evento histórico, sino cómo reaccionan los personajes ante él.
Estilo visual y composición
Las diferencias entre ambos directores se hacen especialmente visibles en su estilo visual.
1. Ford y el paisaje como mito
El cine de Ford se caracteriza por una extraordinaria sensibilidad hacia el paisaje, especialmente el de Monument Valley, que aparece en muchas de sus películas. En La legión invencible Ford introduce una temporalidad contemplativa: los atardeceres, las ceremonias y los silencios hablan por sí mismos.
Ford utiliza el encuadre para integrar a los personajes dentro de un entorno natural que los supera. Sus composiciones suelen ser amplias y equilibradas. Muchos planos generales con figuras humanas pequeñas frente a grandes formaciones rocosas. Este recurso tiene una función simbólica: el paisaje representa la grandeza y la dureza del territorio americano, así como el desafío que supone civilizarlo.
En Fort Apache, Ford articula el espacio como un teatro moral. El uso de la profundidad de campo y las composiciones jerárquicas, con figuras de autoridad dominando el encuadre, refuerzan la rigidez del orden militar. El fuerte no es solo un lugar físico: es una estructura ideológica. La cámara se mueve con solemnidad, casi ritual, subrayando el choque entre la arrogancia institucional y la experiencia de la frontera.
Un ejemplo célebre es el plano final de Centauros del desierto, donde Ethan Edwards queda enmarcado en la puerta de una casa mientras la familia entra al interior. El personaje queda fuera del hogar, condenado a vagar por el paisaje que ayudó a conquistar.
2. Hawks y la claridad narrativa
Hawks, por el contrario, adopta un estilo visual más sobrio y funcional. Sus encuadres buscan ante todo la claridad narrativa y la interacción entre los personajes.
En Rio Bravo, la cámara se sitúa frecuentemente a la altura de los personajes, favoreciendo los planos medios y los diálogos. Hawks evita la espectacularidad innecesaria y se concentra en el ritmo de las relaciones humanas.
El paisaje, aunque presente, nunca domina la escena. La atención se centra en los personajes y en la dinámica del grupo.
Puesta en escena y acción
1. Ford y la coreografía épica
La puesta en escena fordiana se caracteriza por una coreografía cuidadosamente organizada de personajes, caballos y paisajes donde la acción tiene una dimensión épica y ceremonial, en la que la Música del Oeste tiene también su papel.
En La Diligencia, la célebre persecución de los apaches, filmada con especialistas como el célebre Yakima Canutt, combina espectacularidad y claridad visual. Ford alterna planos generales del paisaje con primeros planos de los pasajeros para mantener la tensión dramática.
2. Hawks y acción integrada en la relación entre personajes
Para Hawks, la acción suele surgir de la interacción entre personajes. La acción se convierte en una extensión del carácter de los personajes. Los momentos de tensión revelan quién es capaz de mantener la calma, quién falla y quién demuestra lealtad. Su puesta en escena evita la retórica visual de Ford. Se centra en planos funcionales, ritmo basado en la interacción y una economía expresiva que elimina lo superfluo.
En Rio Bravo, los tiroteos son relativamente breves. Lo que ocupa gran parte del metraje es la convivencia entre el sheriff, el borracho redimido, el joven pistolero y el viejo ayudante.
El héroe fordiano y el héroe hawksiano
1. El héroe de Ford: figura trágica
Los protagonistas de Ford suelen ser figuras solitarias y ambiguas. Ethan Edwards en Centauros del Desierto es lo que hoy se conoce como un Antihéroe. Es profundamente contradictorio: valiente pero racista, protector pero potencialmente destructivo. Su misión termina salvando a la comunidad, pero él queda excluido de ella. En Dos Cabalgan Juntos, los personajes centrales son moralmente ambiguos, más cercanos al oportunismo que al heroísmo.
Este tipo de personaje refleja la visión fordiana del héroe como instrumento de la historia, alguien que contribuye al cambio de sociedad y a la civilización pero no puede o no quiere integrarse plenamente en ella.
2. El héroe de Hawks: profesional y miembro del grupo
El héroe hawksiano, en cambio, se define por su profesionalismo y su capacidad de cooperación.
En Rio Bravo, el sheriff interpretado por John Wayne no es un solitario atormentado, sino el líder de un pequeño equipo. Su fuerza radica en la confianza mutua entre los miembros del grupo. Hawks privilegia la idea de amistad masculina y solidaridad profesional. Los personajes se valoran por su competencia y su lealtad.
Temas
1. Ford
Las películas de Ford abordan temas como:
- La construcción de la nación
- El sacrificio individual
- La memoria histórica
- La tensión entre barbarie y civilización
El Hombre que mató a Liberty Valance sintetiza estas preocupaciones con su famosa reflexión sobre el mito: “cuando la leyenda se convierte en hecho, imprime la leyenda” y viene a ser el cierre de oro del Western Clásico.
2. Hawks
Hawks se interesa más por:
- La lealtad entre compañeros
- La competencia profesional
- El humor y la amistad
- La superación de debilidades personales
En Rio Bravo, por ejemplo, el personaje alcohólico interpretado por Dean Martin supera su trauma y alcoholismo gracias al apoyo del grupo.
Personajes femeninos
Ya hemos visto qué tipo de héroes masculinos solían utilizar ambos directores. Veamos ahora sus contrapuntos femeninos
1. El lugar de la mujer en el universo fordiano
En el cine de John Ford, las mujeres tienen un papel secundario dentro de su narrativa, que está dominada por hombres. La mujer es la guardiana de la comunidad, depositarias de valores morales y emocionales que sostienen el tejido social del Oeste. Personajes como Dallas en La Diligencia revelan una complejidad que va más allá del estereotipo: son figuras marginadas que encarnan la posibilidad de redención y pertenencia.
Ford construye a sus personajes femeninos mediante contrastes: la mujer respetable frente a la mujer excluida, la civilización frente a la frontera. Aunque en ocasiones cae en la simplificación, estas oposiciones generan tensiones dramáticas que enriquecen la narrativa. La mujer fordiana, y en especial la madre, es el punto de anclaje emocional del héroe masculino, pero también una fuerza que lo confronta con sus propias limitaciones. Su función no es solo acompañar, sino definir qué significa realmente “hogar” en un mundo en constante transformación.
2. La mujer en el universo hawksiano.
A diferencia de Ford, Howard Hawks desarrolla personajes femeninos que participan activamente en la acción y en el diálogo en igualdad de condiciones con los hombres. Sus mujeres no solo están presentes, sino que compiten, desafían y, en muchos casos, dominan verbalmente a sus contrapartes masculinas. En Rio Bravo, por ejemplo, Feathers (interpretada por Angie Dickinson) no es un simple interés romántico, sino una mujer ingeniosa, autónoma y consciente de su deseo.
La mujer hawksiana es independiente, segura de sí misma y capaz de integrarse en el mundo masculino sin perder su identidad. Estas mujeres no representan el hogar ni la estabilidad, sino la complicidad y el compañerismo. En lugar de redimir al héroe, lo acompañan en su aventura, compartiendo riesgos y decisiones.
Narrativamente, su función es dinamizar las relaciones interpersonales y aportar un tono de ligereza e ironía que equilibra la tensión dramática. Hawks construye a sus personajes femeninos a través del diálogo rápido y la interacción constante, lo que les permite definir su carácter de forma activa, en contraste con la dimensión más simbólica y contemplativa del cine de Ford.
Influencia en generaciones posteriores
La huella de Ford y Hawks en el cine posterior es enorme, aunque se manifiesta de formas distintas.
1. La herencia fordiana
La influencia de Ford puede verse en cineastas como Sergio Leone (el rey del Spaghetti Western), Martin McDonagh o Steven Spielberg. Leone reinterpretó la monumentalidad visual fordiana en el subgénero del spaghetti, mientras que Spielberg ha reconocido la importancia de Ford en su concepción del encuadre y del relato clásico.
2. La herencia hawksiana
Hawks influyó especialmente en cineastas interesados en la dinámica de grupo, como John Carpenter o Michael Mann. La estructura de asedio de Rio Bravo se refleja claramente en Asalto a la Comisaría del Distrito 13 (1976) de Carpenter.
El modelo hawksiano de diálogo ágil, camaradería y profesionalismo ha perdurado fuera del género del Oeste como en los thrillers de Michael Mann como Thief o Heat.






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