La comedia Screwball y su influencia en el cine
La Screwball Comedy no es un subgénero de Comedia de Cine más, sino una gramática cómica con sus propias formas y ritmos. Su espíritu —lúdico, inteligente, vertiginoso— nos sigue recordando que la comedia puede ser a la vez elegante, subversiva y profundamente humana. Hablamos de la comedia Screwball y su influencia en el cine de hoy en día.
Al igual que la comedia Slapstick, este subgénero nació en la época dorada de Hollywood y sus ecos resuenan hasta hoy en día.
1. ¿Qué es la comedia Screwball?
La Screwball Comedy es un subgénero de la comedia cinematográfica clásica de Hollywood caracterizado por el ritmo vertiginoso, los diálogos ingeniosos y el conflicto amoroso entre personajes que, por su choque de temperamentos o clases sociales, generan una comicidad basada tanto en la palabra como en la situación. Su esencia reside en la inversión de roles tradicionales, el enredo sentimental llevado al extremo y un tono de sofisticada ligereza que oculta, bajo el juego, una mirada crítica sobre convenciones sociales, matrimonio, dinero y género. Screwball alude a una pelota con efecto imprevisible en el béisbol: igual sucede con estas tramas, que avanzan por derivas caprichosas y giros inesperados.
2. Historia del término Screwball
El término comenzó a utilizarse en los años treinta del siglo XX, en paralelo a la consolidación del subgénero dentro del sistema de estudios de Hollywood. Críticos y periodistas emplearon screwball para describir comedias “alocadas”, impulsadas por personajes excéntricos y tramas de alta comicidad romántica. A mediados de esa década el uso ya estaba estabilizado, ligado a títulos emblemáticos y a la figura de Frank Capra y otros autores que dotaron de identidad reconocible al estilo.
3. Orígenes del Screwball comedy
Los orígenes del Screwball se encuentran en la confluencia de tradiciones teatrales, como la comedia de enredo y el vodevil, y en la línea de sofisticación de la comedia de salón de la era del cine sonoro. La llegada del Código Hays favoreció el desarrollo de un ingenio elusivo: al limitar la representación directa del erotismo, los cineastas potenciaron el doble sentido, la batalla verbal y la inteligencia estructural del enredo. También es esencial la huella de la comedia muda (slapstick), pero transformada: menos golpe físico y más velocidad de réplica, guerra de sexos y crítica traviesa a las jerarquías sociales.
4. Guion y estructura de este subtipo de comedias
El guion de la screwball comedy suele articularse en torno a una pareja central que pasa del antagonismo al reconocimiento amoroso. La estructura típica combina:
- encuentro conflictivo
- escalada de malentendidos
- inversión de expectativas
- crisis sentimental y resolución
El diálogo es el motor: ritmo sincopado, interrupciones, réplicas fulminantes, uso del subtexto y la ironía. El humor nace del choque entre lo privado y lo público, de identidades intercambiadas, fingimientos, fugas y persecuciones sociales. Desde lo formal, estas películas despliegan una puesta en escena dinámica, con montaje ágil y encuadres que subrayan la coreografía verbal tanto como la física.
5. Historia del subgénero de comedia Screwball
5.1. Años treinta
Es la década fundacional. La Gran Depresión ofrece un caldo de cultivo temático: desigualdad social, millonarios caprichosos y protagonistas populares chocan y se atraen. El género cristaliza en 1934 con varios títulos clave y se convierte en un vehículo de evasión inteligente.
5.2. Años cuarenta
Continúan sus formas, pero se vuelve más sofisticado y autorreflexivo. Se intensifica el juego con el matrimonio y la identidad, y convive con el auge del film noir y la comedia de rematrimonio, que comparte rasgos con el screwball.
5.3. Años cincuenta
El subgénero se diluye progresivamente ante cambios industriales y estéticos, la televisión y nuevas sensibilidades. Persisten ecos en comedias románticas y musicales, pero el periodo clásico se considera cerrado.
5.4. Desde los sesenta en adelante
El screwball pervive como influencia, relectura o pastiche. Autores contemporáneos recuperan su ritmo y guerra de sexos, adaptándolos a nuevos contextos culturales.
6. Principales guionistas y directores de estas comedias
Entre los directores esenciales destacan Frank Capra, Howard Hawks, Preston Sturges, George Cukor y Ernst Lubitsch (aunque este último orbita entre screwball y comedia sofisticada “lubitschiana”). En guion, nombres como Ben Hecht, Charles Lederer, Robert Riskin, Billy Wilder (en transición hacia su propio universo) y Preston Sturges —también como autor total— resultan imprescindibles para entender el subgénero. Todos ellos comparten culto al diálogo brillante y a la precisión del gag estructural.
7. Mis comedias Screwball favoritas
Este puñado de películas que relaciono a continuación son pilares del subgénero de comedia Screwball y al tiempo grandes obras maestras de la historia del cine.
7.1. Sucedió una noche (Frank Capra, 1934)
Una heredera fugitiva se cruza con un periodista en apuros; el viaje compartido desencadena enredos y un progresivo enamoramiento. El guion articula en torno a un Road Movie de carácter romántico con una maestría en la progresión de conflictos. El diálogo es chispeante y los objetos (como la célebre “muralla de Jericó”) adquieren función simbólica. En lo visual, destaca el uso de planos medios que potencian la química interpretativa y un montaje fluido que privilegia el ritmo sobre la espectacularidad.
7.2. La fiera de mi niña (Howard Hawks, 1938)
Un serio paleontólogo ve trastornada su vida por una joven caótica y un leopardo domesticado llamado Baby. Este filme es la cumbre del tempo cómico acelerado. El guion encadena situaciones absurdas sin perder cohesión temática: el control frente a la espontaneidad. Hawks explota la dirección de actores para lograr superposición de diálogos y un caos coreografiado. El encuadre amplio permite que la comicidad espacial y corporal se integre al intercambio verbal.
7.3. Luna nueva (Howard Hawks, 1940)
Una periodista estrella pretende dejar el oficio y casarse, pero su exmarido y editor arma una última gran exclusiva para retenerla. Ejemplo canónico de diálogo superpuesto y velocidad extrema. El guion invierte el género en el sentido de dar protagonismo activo a la mujer. El uso de interiores y movimientos de cámara acompasan el frenesí informativo y emocional, convirtiendo el espacio de redacción en un personaje más. Años más tarde, en 1974, Billy Wilder filmó un magnífico Remake de esta historia que otro hito del género: Primera Plana.
7.4. Historias de Filadelfia (George Cukor, 1940)
Una joven de la alta sociedad de Filadelfia se prepara para casarse por segunda vez cuando reaparecen su exmarido y un par de periodistas entrometidos. Una comedia sofisticada cuyos diálogos afilados, ritmo teatral y un brillante juego de egos y clases sociales la sitúan en la categoría de Screwball Comedy. La película subvierte el estereotipo de la mujer inalcanzable al humanizar a la protagonista. Es un ejemplo perfecto del clasicismo hollywoodense en su fase más ingeniosa, donde el brillo verbal se combina con una mirada crítica —aunque amable— a la aristocracia estadounidense.
7.5. Las tres noches de Eva (Preston Sturges, 1941)
Una estafadora se enamora de su víctima, un ingenuo heredero; el doble papel y el engaño estructuran el relato. Sturges lleva el juego de identidades a cimas de sofisticación. Guion de precisión matemática y audacia verbal, con montaje que subraya el efecto de trompe-l’œil sentimental. La puesta en escena combina elegancia y mordacidad, y el lenguaje cinematográfico enfatiza el poder del primer plano como detonador cómico.
7.6. ¿Qué me pasa, doctor? (Peter Bodganovich, 1972)
Un tímido musicólogo y una joven alocada e impredecible se ven envueltos en una cadena de confusiones a causa de cuatro maletas. Todo desemboca en un torbellino de persecuciones, juicios absurdos y romance inesperado. Bogdanovich rinde un homenaje explícito tanto al Slapstick como a la Screwball Comedy clásicos. La película es un ejercicio de nostalgia consciente, que revitaliza los códigos del género para una audiencia setentera sin perder frescura. El guion convierte el azar en motor cómico, recordándonos que la comedia física también puede ser un arte de precisión.
7.8. Crueldad intolerable (Joel y Ethan Coen, 2003)
Un prestigioso abogado matrimonialista conoce a una frívola mujer experta en casarse con millonarios para luego arruinarlos en el divorcio. Ambos se embarcan en una relación marcada por el engaño mutuo, donde el amor y el interés económico se confunden peligrosamente. El tono que adoptan los Coen es deliberadamente artificial, casi caricaturesco, y los personajes funcionan como arquetipos de una batalla de sexos llevada al extremo. Bajo su barniz ligero, la película es una sátira sobre el matrimonio como contrato y sobre la mercantilización de los afectos, envuelta en una puesta en escena elegante.
7.9. Hit Man (Richard Linklater, 2023)
Un profesor universitario colabora con la policía haciéndose pasar por sicario para atrapar a criminales. Su vida da un giro cuando conoce a una mujer que quiere deshacerse de su marido. A partir de ese momento la farsa profesional empieza a mezclarse con su implicación emocional. Richard Linklater combina comedia Screwball, Cine Negro y reflexión identitaria en una obra sorprendentemente ligera y profunda a la vez. Su encanto reside principalmente en un guion que oscila con inteligencia entre el humor, el suspense y una sutil melancolía.
8. Influencia del Screwball en las comedias posteriores
La comedia Screwball legó tres herencias esenciales:
- la comedia romántica moderna, con su estructura de “enemigos a amantes”
- la celebración del diálogo rápido, visible en televisiones de los noventa y en cine contemporáneo
- el tono meta que cuestiona roles de género y juego social. Directores posteriores —desde Billy Wilder a Peter Bogdanovich— han recogido ritmos, tipos y dinámicas de guerra de sexos, adaptándolos a sensibilidades cambiantes.
9. Herencia actual de la Comedia Screwball
Hoy pervive su energía verbal, la atención al ritmo como componente del humor y la figura de la pareja que se constituye a través del conflicto. Aunque los códigos morales y los tabúes se han transformado, subsiste la idea de que el amor es una batalla dialéctica y que la comicidad nace de desajustes entre deseo y norma social.
Muchas comedias contemporáneas recuperan el enredo sofisticado, la inversión de roles y el humor situacional de alto voltaje. Asimismo, el legado Screwball se percibe en la reivindicación de protagonistas femeninas fuertes, ingeniosas y activas, así como en la fusión entre crítica social y ligereza lúdica. Buenos ejemplos, aparte de la ya citada Primera Plana (1974) de Billy Wilder, podría ser ¿Qué me pasa Doctor? (1972) de Peter Bodganovich, Crueldad Intolerable (2003) de los Hermanos Coen o Hitman (2023) de Richard Linklater.






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