Road Movie. Cuando el cine se echa a la carretera
Llamamos Road Movie a esa película cuya trama transcurre en un viaje y los personajes no permanecen en un único lugar. Sus protagonistas se mueven de un sitio a otro mientras conocen otras realidades, otras gentes y, sobre todo, se conocen a sí mismos. Dedico esta entrada a la Road Movie. Cuando el cine se echa a la carretera.
Empezaré definiendo qué es una Road Movie y su significado en español. Cuándo se empezaron a hacer películas de carretera. Continuaré con el estreno de Easy Rider, a partir del cual el término se convirtió en un género en sí mismo. Seguiré con las características que comparten las películas de viajes, incluyendo su ambientación musical. Igualmente abordaré los principales directores que han hecho este tipo de películas, para acabar con una selección de mis Road Movies preferidas.
¿Qué es una Road Movie?
Road Movie es un género cinematográfico en el que el viaje funciona como motor narrativo. La historia se articula alrededor del desplazamiento físico de uno o varios personajes por diferentes rutas y ese trayecto funciona como metáfora de un viaje interior. Más que el destino, lo esencial es el proceso: los encuentros, los conflictos y las transformaciones que ocurren mientras se avanza. En las Road Movies, el movimiento constante rompe con la estabilidad, expone a los personajes a lo inesperado y los obliga a reflexionar sobre su identidad, sus relaciones o su lugar en el mundo.
Origen de las Películas de Carretera
El origen de la Road Movie está estrechamente ligado a dos circunstancias clave del siglo XX: el desarrollo del automóvil como símbolo de libertad individual y la expansión de las carreteras modernas, especialmente en Estados Unidos. Aunque el cine mostró viajes desde sus inicios, la Road Movie como género reconocible surge en los años cincuenta y se consolida en los años sesenta. En ese contexto, marcado por la contracultura, la rebeldía juvenil y la crisis de los valores tradicionales, la carretera se convierte en un espacio de ruptura frente a las normas sociales establecidas. El género expresa el deseo de escapar, de explorar nuevas formas de vida y de cuestionar el orden dominante.
Antecedentes de las Películas de Viajes
En el plano literario, merece la pena mencionar al poeta y escritor estadounidense Jack Kerouac, autor de una obra cumbre de la generación beat que es En el Camino. La novela se publicó por vez primera en 1957 y en ella se cuentan los viajes que el propio Kerouac y sus amigos hicieron por EEUU y México.
Si bien el término Road Movie es posterior, algunas de las primeras películas de la historia del cine ya contenían sus elementos fundamentales. Sucedió una Noche (1934), de Frank Capra es frecuentemente citada como precursora. Contiene una pareja que se ve obligada a viajar junta, encuentros episódicos y un trayecto que transforma la relación entre los protagonistas. También Las Uvas de la Ira (1940) de John Ford (uno de los 15 directores más influyentes de la historia del cine), incorpora el viaje por carretera como eje dramático, mostrando el desplazamiento forzado de una familia durante la Gran Depresión. En la misma línea se situaría Los Viajes de Sullivan (1941) de Preston Sturges.
Sin embargo y por mucho que estas películas transcurran durante un viaje en el que los personajes evolucionan, el término Road Movie no se había inventado aún.
Y llegó Easy Rider (1969)
La película que pone la primera piedra del género Road Movie es Easy Rider (1969), de Dennis Hopper. Con su narrativa libre, su espíritu contracultural y su visión desencantada del sueño americano, Easy Rider estableció las bases estéticas y temáticas de la película de carretera moderna, influyendo profundamente en el cine posterior.
Si bien no existe un acta fundacional del género Road Movie como tal, sí que existe un consenso en el mundo del cine que sitúa su aparición tras el estreno de Easy Rider (1969), cuando los críticos necesitan una etiqueta para describir un conjunto de películas centradas en el viaje por carretera como eje narrativo y simbólico.
A partir de Easy Rider (1969) el género Road Movie se consolida con películas como Mi vida es mi vida (1970) o Carretera asfaltada en dos direcciones (1971). Todas ellas comparten una estructura de movimiento, protagonistas viajeros y una mirada crítica sobre el concepto del éxito en la vida.
Características del género Road Trip Movie
Los elementos que suelen encontrarse en las Road Trip Movies son los siguientes:
- Estructura episódica. La narración se construye a partir de encuentros sucesivos con personajes secundarios, paisajes diversos y situaciones inesperadas, lo que da al relato un tono abierto y, a menudo, fragmentario. La carretera funciona como un espacio de tránsito donde las reglas habituales quedan en el aire.
- Protagonismo del paisaje. Los espacios abiertos —desiertos, autopistas, pueblos pequeños— no son solo fondos visuales, sino elementos narrativos que reflejan el estado emocional de los personajes. Asimismo, el género suele abordar temas como la libertad, la identidad, la amistad, la marginalidad y el conflicto entre individuo y sociedad.
- Fuerte carga simbólica. El viaje representa una búsqueda: de sentido, de redención, de pertenencia o de ruptura. Aunque tradicionalmente asociado al cine estadounidense, el género ha sido adoptado por cinematografías de todo el mundo, demostrando su capacidad para adaptarse a distintos contextos culturales sin perder su esencia: contar historias donde moverse es, en sí mismo, una forma de existir.
Principales directores de road movies
El Road Movie es un género muy apropiado para cineastas independientes y de marcada personalidad, para quienes el viaje es una herramienta de exploración moral y estética. En Estados Unidos destacan Dennis Hopper, Terrence Malick, Wim Wenders (aunque europeo, está profundamente ligado al imaginario americano) y David Lynch, quienes usan la carretera para cuestionar el mito fundacional de la libertad. En Europa, directores como Agnès Varda, Theo Angelopoulos o Abbas Kiarostami reformulan el género desde una mirada más contemplativa y existencial. En todos estos casos, la película de carretera se convierte en cine de autor: la ruta externa refleja una deriva interior.
Mis Road Movies favoritas
Luna de papel (1973) de Peter Bogdanovich
El filme cuenta la historia de un estafador y una niña huérfana que recorren Estados Unidos durante la Gran Depresión. Contiene una estructura episódica clásica, con guion basado en diálogos precisos y ritmo contenido. El blanco y negro refuerza el tono nostálgico. El viaje consolida una relación paterno-filial imprevista entre los dos personajes principales.
Malas tierras (1973) de Terrence Malick
La historia de una joven pareja que huye tras cometer varios asesinatos es contada por Malick a partir de un guion minimalista y una voz en off que contrastan con la violencia. La estructura fragmentaria y el uso poético de la naturaleza crean una distancia moral inquietante.
París, Texas (1984) de Wim Wenders
Un hombre reaparece tras años desaparecido y cruza el país para recomponer y entender su pasado. El filme se estructura en dos movimientos: el viaje y la confrontación emocional. Destaca por su uso expresivo del color y los paisajes desolados. La carretera funciona aquí como espacio de duelo.
Sin techo ni ley (1985) de Agnès Varda
Varda -una de mis directoras francesas preferidas– reconstruye el último viaje de una joven vagabunda utilizando para ello una estructura inversa según la cual se sabe el final desde el comienzo. La cineasta despliega en este filme su lenguaje visual austero y su mirada crítica sobre la libertad y la exclusión social.
Paisaje en la niebla (1988) de Theo Angelopoulos
El director utiliza una narrativa lenta y contemplativa para seguir a dos niños que viajan por Grecia buscando a un padre inexistente. El viaje es puramente metafísico. Planos largos y composiciones pictóricas convierten el paisaje en un espacio de pérdida y espera.
Corazón salvaje (1990) de David Lynch
Haciendo uso de un guion desbordante y fragmentado marca de la casa, David Lynch nos presenta la huida por carretera de unos amantes que se enfrentan a un mundo violento. Lynch aplica una estética barroca y sonora intensa a este viaje que es el reverso del sueño americano: una pesadilla americana deformada.
Y la vida continúa (1992) de Abbas Kiarostami
Un director viaja tras un terremoto buscando a unos niños actores en este ejercicio que combina Metacine y Road Movie. La película sigue un guion abierto, casi documental y utiliza un lenguaje visual sobrio que reflexiona sobre la persistencia de la vida.
Hasta los huesos (2022) de Luca Guadagnino
Dos jóvenes marginados recorren EE. UU. mientras afrontan su naturaleza caníbal. Como signo de los tiempos, estamos ante una Road Movie híbrida, mezcla de Película de Terror y Película Romántica. Con un guion episódico y un tono melancólico, la historia vincula el viaje con la identidad y el deseo utilizando un lenguaje visual íntimo.






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