Jean-Luc Godard y el cine de la Nouvelle Vague
Jean-Luc Godard es uno de los cineastas más influyentes y radicales de la historia del cine. Crítico y director de cine, fue sobre todo un intelectual autodidacta que llevó su cinefilia hasta sus últimas consecuencias. Dedico esta entrada a Jean-Luc Godard y el cine de la Nouvelle Vague.
La figura de Jean-Luc Godard está más de actualidad que nunca a raíz del estreno de la última película de Richard Linklater, titulada Nouvelle Vague. El filme acierta al convertir en protagonistas al grupo de críticos, teóricos del cine y directores franceses que coincidieron en torno a la revista Cahiers du Cinéma.
Parte activa de la Nouvelle Vague, su figura ha de verse hoy no como un cineasta más sino como una forma de entender el cine. Aún hoy, su obra desafía, incomoda y sigue interrogando al espectador. Más que un estilo, dejó una actitud: filmar como quien piensa y piensa como quien ama el cine y hace de él un acto de libertad intelectual.
1. Los inicios en el cine de Jean-Luc Godard
La formación cinematográfica de Godard se forjó en las salas de cine de París durante la posguerra. Allí absorbió el cine clásico de Hollywood, el Neorrealismo Italiano y las primeras manifestaciones de un cine moderno europeo que empezaba a cuestionar las convenciones narrativas clásicas.
Antes de iniciarse como director de cine, Godard profundizó en la teoría cinematográfica. Con ello, se creó un lugar de honor en el mundo de la Crítica de Cine especializada. Esta condición de cineasta-pensador marcaría toda su trayectoria: nunca dejó de filmar como quien escribe un ensayo, ni de escribir como quien monta una película.
2. El papel de Godard en Cahiers du cinéma
La vinculación de Godard con la crítica cinematográfica es inseparable de la revista Cahiers du cinéma, fundada en 1951 por André Bazin y otros estudiosos del cine. Godard se incorporó como crítico a mediados de los años cincuenta, junto a François Truffaut, Jacques Rivette, Claude Chabrol y Éric Rohmer. Desde sus páginas defendió el cine de los autores con mayúsculas, al tiempo que reivindicaba a directores-autores como Alfred Hitchcock, Nicholas Ray o Howard Hawks como verdaderos artistas. En el lado opuesto Godard colocaba el academicismo vacuo del cine francés, denominado de forma despectiva “cinéma de qualité”.
Sus textos eran combativos, brillantes y a menudo provocadores. En ellos ya se intuía su futura práctica cinematográfica: un rechazo a la narración convencional y una defensa del cine como forma de pensamiento, capaz de dialogar con otras artes como la literatura, la pintura o la filosofía.
3. Planteamientos formales de Godard como crítico
Como crítico, Godard entendía el cine no solo como relato, sino como lenguaje. Para él, el plano era una unidad moral y política, no meramente estética. Defendía la fragmentación, el montaje visible, la ruptura del raccord clásico y la descomposición del tiempo narrativo. Estas ideas, teorizadas primero en sus artículos, se convertirían después en los cimientos formales de su cine.
Godard cuestionó la transparencia del lenguaje cinematográfico: el espectador debía ser consciente de que estaba viendo una película. El cine, para él, no debía adormecer, sino despertar.
4. Estilo y características del cine de Jean-Luc Godard
El cine de Godard se caracteriza por la ruptura constante: saltos de eje, jump cuts, interpelaciones directas a cámara, uso de texto escrito en pantalla, citas literarias y filosóficas, y una banda sonora fragmentada o disonante. A nivel temático, sus películas reflexionan sobre el amor, el lenguaje, la política, la alienación contemporánea y la imposibilidad de representar el mundo de forma inocente.
Su estilo evoluciona con el tiempo: del vitalismo juvenil de la Nouvelle Vague pasa al radicalismo político del Grupo Dziga Vertov en los años setenta, para desembocar en un cine de tipo ensayístico, abstracto y profundamente reflexivo en sus últimas décadas.
5. Directores que inspiraron a Jean-Luc Godard
Godard admiraba profundamente a algunos de los cineastas clásicos americanos. Grandes e influyentes directores de cine como Hitchcock, Ford o Hawks formaban parte de su Olimpo. También era un incondicional del Neorrealismo Italiano, en especial de Roberto Rossellini y de Vittorio De Sica, así como de otros cineastas formalmente modernos como Jean Renoir. También se nutrió de movimientos artísticos como el surrealismo, el dadaísmo y la literatura de vanguardia. Su cine es, en muchos sentidos, un cruce entre Hollywood y la tradición cinematográfica europea
6. Películas más destacadas de Jean-Luc Godard
6.1. Al final de la escapada (1960)
Con esta película Jean-Luc Godard pone la primera piedra de la Nouvelle Vague. Para contar la historia de un joven delincuente y una estudiante americana en su huida de la policía en París, el director dinamita el lenguaje audiovisual del cine clásico. Su continuo uso de jump cuts y su puesta en escena libre, convierten una cinta de cine negro en un ejercicio de estilo autoconsciente y moderno.
6.2. El desprecio (1963)
La crisis de una pareja se entrelaza con el rodaje de una adaptación de La Odisea.
Más clásica en apariencia, es una reflexión amarga sobre la traición al arte, el conflicto entre creación y mercado, y la incomunicación amorosa. Su uso del color y del espacio revela a un Godard profundamente pictórico.
6.3. Pierrot el loco (1965)
Estamos ante un ejercicio de poesía visual y explosión pop. En la historia de una pareja que huye de la sociedad burguesa en un viaje sin destino claro se mezclan violencia, romanticismo y reflexión política. El relato se fragmenta hasta convertirse en una cinta experimental tanto en lo sensorial como en lo intelectual.
6.4. Week-end (1967)
Un matrimonio burgués emprende un viaje que se convierte en una pesadilla apocalíptica. Satírica y feroz, anuncia el final de una etapa. El famoso plano-secuencia del atasco es una metáfora del colapso social y narrativo del cine.
7. Relaciones de Godard con sus contemporáneos
Jean-Luc Godard mantuvo relaciones complejas con sus compañeros de generación. Fue cercano a Truffaut en sus inicios, aunque terminaron enfrentados ideológicamente. Compartió debates y rupturas con Rivette, Chabrol y Rohmer, y dialogó críticamente con cineastas internacionales como Pasolini o Antonioni.
8. El legado de Jean-Luc Godard
A pesar del tiempo transcurrido y de los cambios experimentados en torno a la industria cinematográfica, la huella de Godard es aún visible. Directores como Jim Jarmusch, Wong Kar-wai, Leos Carax o Pedro Costa han reconocido su influencia, ya sea en el uso del montaje, las referencias culturales o la libertad formal. Su legado se percibe tanto en el cine independiente americano como en el cine de autor europeo contemporáneo.





Sin Comentarios