Crítica de la Serie de TV The Last Of Us
En 2023 se estrenó una de las adaptaciones más celebradas del mundo de los videojuegos. Craig Mazin (Chernobyl) y Neil Druckmann colaboraron juntos como Showrunners de la serie basada en uno de los juegos insignia de PlayStation y Naughty Dog: The Last Of Us (2013). Aquí mi crítica de la Serie de TV The Last Of Us.
Ante el inminente estreno de la segunda temporada, que comenzará a adaptar The Last Of Us Parte 2 (2020), merece la pena repasar la primera temporada con ojo crítico y analítico. Debido al carácter y estilo cinematográfico del juego, se daba por hecho que su adaptación a la gran pantalla sería un camino fácil. El resultado confirma y al mismo tiempo desmiente esta afirmación, porque la Serie de TV The Last Of Us (HBO) tiene su aquel como adaptación y como serie. Veamos.
El videojuego de 2013 cuenta una historia que podríamos denominar «clásica» por el desarrollo de la misma. Es lineal (contado en orden cronológico), sus personajes son arquetípicos, expone sus referencias con orgullo y se divide en 4 actos. El arco de su protagonista, Joel (uno de los personajes jugables favoritos de toda una generación) es el del antihéroe posmoderno. Un hombre herido, física y emocionalmente, frío y violento que redescubre su humanidad a través de otro personaje, el de Ellie. Una adolescente inmune al virus que ha destruido el planeta, convirtiendo a los humanos en peligrosos infectados. La búsqueda de los Luciérnagas, un grupo de milicia revolucionaria, para crear una cura es tan solo el preámbulo para explorar la relación entre ambos personajes.
El éxito del videojuego, aparte de sus valores narrativos, técnicos y mecánicos, reside en su guion. Personajes con los que se identificaron y empatizaron los jugadores, llegando a formar parte de la historia y sus decisiones. El punto álgido llegó al final, cuando Joel (y el jugador) toma una decisión egoísta que condena a la humanidad. Matar a todo Luciérnaga que se interponga entre él y Ellie. Ella ha ocupado ahora el lugar de su hija fallecida y no está dispuesto a dejarla morir para salvar al mundo.
Con todo el material que rodea al juego (la infección por el «cordyceps», el gobierno militar fascista, los excelentes secundarios) la serie parece ya hecha. Pero la ambición de sus Showrunners va más allá. No quieren copiar y pegar la historia del juego, sino expandirla y en ocasiones re-interpretarla. Darle una vuelta. Y aquí es donde surgen las mayores virtudes y los mayores fallos de esta ficción.
Quizá el más importante problema de la serie sea su enfoque formal. La dirección, salvo contadas ocasiones, deja mucho que desear. La serie parte de los mismos referentes que el juego. El mundo militarizado, desesperado y violento de Hijos de los Hombres. La pandemia de 28 días después. El viaje y la relación paterno filial de La Carretera. En The Last Of Us, la estética es diferente a las mencionadas porque su paleta de colores es colorida, su imagen es sofisticada y su estilo es muy convencional. Si tomamos el primer capítulo como referencia, la dirección es un sin dios. Craig Mazin no se decanta por ningún estilo en particular. Encontramos planos fijos preciosistas o suaves movimientos de cámara, pero también momentos feístas, con cámara en mano deliberadamente violenta. Visualmente también es un capítulo extraño, algo arbitrario y poco atractivo.
Por suerte, la dirección se endereza en los capítulos 2 (dirigido por Druckmann, también director del juego) y 3 (a cargo de Peter Hoar) alcanzando su pico de calidad. El tratamiento del color y de la luz en estos capítulos tiene mucho más sentido con los espacios que retrata, se apoya de una dirección de arte más orgánica y parte de una propuesta formal más consistente. Así, llegamos a buenos momentos como el primer encuentro con un chasqueador. Pero también hay momentos decepcionantes, con una planificación pobre y en ocasiones desastrosa. Llega a parecer accidental, improvisada en el set, desluciendo sus valores de producción. En este sentido, es una serie muy irregular. Se puede decir que en cada capítulo hay buenas decisiones (de cámara y de puesta en escena) pero también malas. En el peor de los casos, no parece una millonaria producción de HBO, sino un fanfilm.
Volviendo al guion, hay mucho que desempacar en el proceso de adaptación. Si revisamos de nuevo el capítulo 1, la conclusión es que no estamos ante un buen comienzo. Después de su escena introductoria (un clásico programa de entrevistas en el que se contextualiza el virus que posteriormente acabará con el mundo) todo lo que se añade al material original no sirve para nada. No hablo de los cambios (como que los infectados presentan hongos en la boca) sino de todos los nuevos hechos que contextualizan a los personajes. El juego comenzaba en casa de Joel y su hija Sara, permitiendo al jugador deducir todo lo demás. La serie expande esto sin aportar nada relevante. Lo mismo sucede en el presente, todas las nuevas escenas no ayudan a expandir el mundo de ficción. Todo lo contrario, lo hacen más pequeño.
Saber qué hacían Joel, Tess y Ellie horas antes de los acontecimientos narrados en el juego no suma si lo que se cuenta en esas escenas es lo mismo de siempre. Al mismo tiempo, los guionistas ignoran a FEDRA y los Luciérnagas sin profundizar en estos dos bandos, su funcionamiento y consecuencias. Parece mentira que sea un episodio escrito por el creador de Chernobyl, que destacaba en este apartado. Una vez salen de la zona de cuarentena y la aventura comienza, la adaptación comienza a funcionar. El punto álgido es el capítulo 3, en el que se reformula toda la historia de Bill y Frank. No solo dan un giro a toda la sección del juego sino que han reescrito y mejorado lo que ya había. Un capítulo cargado de una sensibilidad (textual y formal) que no está en el resto de la serie.
A pesar de que The Last Of Us recorra la misma historia que el juego, con escenas idénticas (en diálogo y en forma), llaman más la atención las variaciones. Los capítulos 4 y 5 expanden el contexto de la ciudad, la milicia y los personajes de Henry y Sam, aportando capas dramáticas a su situación. La ciudad de Jackson (lugar en el que transcurre el inicio del segundo juego) está presente y se da nuevo contexto a Tommy (hermano de Joel) y su familia. Además nos da una de las secuencias más emotivas de la serie (el monólogo de Joel). Me gusta también la perspectiva del pueblo de David en el capítulo 8, cómo se han visto obligados a abrazar el canibalismo para sobrevivir y cómo David les impone una visión religiosa y sectaria.
Sin embargo, hay segmentos no tan bien adaptados. El capítulo 6 termina con un ataque muy insatisfactorio -incluso diría que cutre- a Joel en la Universidad. En el juego había una escena de tensión en la que Joel quedaba muy mal herido, obligando a Ellie a adoptar el papel de protectora (un preámbulo para el invierno).
En el capítulo 7, que adapta el DLC «Left Behind«, se abandona la estructura del juego que daba sentido y complejidad a su historia. En el juego, Ellie aprende a defenderse y a valerse por sí misma mientras busca medicamentos para Joel al tiempo que recuerda la última noche que pasó con Riley. Dos historias que se complementaban y funcionaban a la perfección. En la serie, lo primero está representado en dos secuencias aisladas. Lo segundo, es bastante irregular en ritmo. Salvo por las interpretaciones, no logra acercarse a la delicadeza del material original.
Finalmente, el capítulo final se siente algo apresurado si lo comparamos con el juego. La matanza de Joel en el hospital de las luciérnagas se resuelve en un montaje de 2 minutos con música en off, mientras que el discurso en el juego era muchísimo más contundente. Se llega a sentir anti climático y vago en términos narrativos.
Todos estos baches no quieren decir que la serie no sea disfrutable y apreciable, sobre todo en el lado de las interpretaciones. Lo que hacen Pedro Pascal y Bella Ramsay con Joel y Ellie respectivamente es merecedor de reconocimiento y galardones. Especialmente Pedro Pascal, quien encarna a la perfección (todavía mejor que en el juego) el arco de Joel y le aporta una sensibilidad muy especial al personaje.
Visto lo visto, tengo muchas dudas sobre cómo será la adaptación de la segunda parte del juego. The Last Of Us Parte 2 es muchísimo más largo y complejo. Es una historia no lineal con una estructura tan precisa como inalterable en el medio para el que fue concebida. Habrá cambios y todos ellos serán bienvenidos, pero… ¿Cómo se adaptará dicha estructura? Nos vemos en la próxima crítica de la parte 2 de la Serie de TV The Last Of Us.
Sin Comentarios